Archive for February, 2010

La terapia cognitiva conductual alivia el dolor de espalda crónico

Written by sicologia siquiatria on Sunday, February 28th, 2010 in Sicologia - Siquiatria.

Los investigadores señalan que poner la mente a punto puede ayudar a manejar el dolor físico

Por Steven Reinberg
Reportera de Healthday

JUEVES, 25 de febrero (HealthDay News/DrTango) — Las personas que sufren de dolor crónico en la parte baja de la espalda podrían encontrar alivio en la terapia cognitivo conductual, un tratamiento a corto plazo que busca desafiar y replantear las creencias negativas.

El dolor crónico en la parte baja de la espalda es una de las tres afecciones que causan más discapacidad en el mundo desarrollado, informan investigadores británicos. Además, su tratamiento puede ser costoso.

“El dolor en la espalda es un problema de salud físico, no psicológico”, enfatizó la coautora del estudio Zara Hansen, fisioterapeuta y terapeuta cognitivo conductual de la Universidad de Warwick en Coventry, Inglaterra. “La intervención utiliza un modelo psicológico para comprender cómo podemos manejar mejor el dolor de espalda, pero no es una psicoterapia”.

En el estudio, la terapia cognitivo conductual ayudó a la gente a cambiar su forma de pensar sobre el dolor de espalda y les enseñó a cómo manejarlo, señaló Hansen.

“Éste es un enfoque relativamente nuevo para ayudar a la gente a manejar los problemas de salud a largo plazo. Las personas que tienen dolor de espalda persistente están en riesgo de desarrollar ansiedad y depresión, pero el objetivo de esta intervención no era tratar estas dolencias”, apuntó.

Para el estudio, que aparece en la edición en línea del 26 de febrero de The Lancet, el equipo de Hansen asignó de forma aleatoria a 701 pacientes con dolor en la parte baja de la espalda a la terapia más tratamiento estándar o sólo a tratamiento estándar. El tratamiento estándar consistía en orientación sobre cómo mantenerse activo y cómo usar mejor los medicamentos para el dolor. Los otros asistieron a seis sesiones de terapia de grupo. A todos los pacientes se les midió la intensidad del dolor de espalda al comienzo del estudio y luego al año después.

Al año, los que habían recibido la terapia cognitivo conductual experimentaron una mejora de 2.4 puntos en una prueba de discapacidad y de 13.8 por ciento en la otra. Los que no recibieron terapia lograron una mejora de 1.1 puntos en una puntuación y de 5.4 por ciento en la otra, hallaron los investigadores.

La terapia cognitivo conductual para tratar problemas de salud se basa en un modelo psicológico, destacó Hansen.

“El modelo explica que la forma en la que concebimos nuestros problemas de salud determina el modo en que nos comportamos. Dicho de otra forma, cómo los manejamos”, señaló Hansen. “Si tenemos un modo de pensar poco útil sobre el dolor de espalda, entonces lo manejaremos de forma inadecuada. Una intervención cognitivo conductual se dirige directamente a los pensamientos o comportamientos”.

“Por ejemplo, si tengo dolor de espalda persistente y pienso que debo evitar cualquier actividad que desencadene el dolor en caso de que me esté haciendo daño, entonces me volveré poco a poco menos activo y estaré en peor forma. Luego la rigidez y la debilidad que resultan del poco uso de la espalda harán que mi problema de espalda empeore”, explicó Hansen.

La terapia, a nivel individual o en grupo, ayuda a los pacientes a identificar este círculo vicioso. El objetivo es comprender que el dolor no significa en general un daño continuo y que al incrementar la actividad de forma gradual se puede aliviar la rigidez y la debilidad, dijo Hansen. “El objetivo principal de la intervención es ayudar a la gente a volver a realizar actividades agradables y gratificantes que dejaron de hacer o que evitaban por el dolor de espalda”, destacó.

El dolor de espalda es cada vez más común, dijo el Dr. Laxmaiah Manchikanti, director médico del Centro de Gestión del Dolor de Paducah, Kentucky. “Sin embargo, se puede manejar de forma eficaz para una proporción significativa de pacientes en un entorno de atención primaria con (terapia) si está disponible”.

El costo de la terapia es casi la mitad que el de otros tratamientos, como la acupuntura, apuntaron los investigadores. No obstante, al igual que el tratamiento para el dolor de espalda, no suele tener cobertura de salud en Estados Unidos.

Manchikanti señaló que en Gran Bretaña esta terapia está disponible a un bajo precio mediante un seguro. “Otros países aparte de Estados Unidos deberían aplicar la terapia cognitivo conductual antes de referir al paciente a especialistas para que se sometan a otras intervenciones o a cirugía”, destacó. “En Estados Unidos, deberíamos considerar el desarrollo de tales sistemas”.

Otros expertos creen también que la terapia debería tener cobertura. “El estudio respalda el papel de la terapia bioconductual como una opción de tratamiento y subraya que no expone a los pacientes a un riesgo adicional como muchos otros tratamientos”, afirmó Brook Martin, investigador científico del Centro de Investigación Comparativa de Resultados, Costos y Efectividad de la Universidad de Washington.

“A pesar de algunas limitaciones, espero que este estudio aumente, como mínimo, el nivel de conciencia sobre la rentabilidad y el papel potencial que la terapia bioconductual podría desempeñar en la práctica clínica”, destacó.

http://healthfinder.gov/

Blog Obesidad – Adelgazar

Ansiedad asociada a la personalidad o a vivencias puntuales

Written by sicologia siquiatria on Wednesday, February 24th, 2010 in Sicologia - Siquiatria.

La reacción ante determinadas situaciones varía si la ansiedad se asocia a la personalidad o al estado en que se encuentra una persona

No es lo mismo ser ansioso que estar ansioso. Cuando una persona se encuentra ante situaciones de estrés o de ansiedad no actúa igual que cuando se siente tranquila. Del mismo modo, tener una personalidad ansiosa puede afectar al comportamiento ante las distintas situaciones de la vida cotidiana. Se ha demostrado que los rasgos que describen a una persona como ansiosa o estar sometido a un periodo de ansiedad son dos situaciones bien distintas y que, además, modulan los procesos de atención de forma diferente. Esta conclusión abre la puerta a posibles tratamientos para ciertos trastornos de ansiedad.

* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 22 de febrero de 2010

Es la primera vez que se separa el hecho de tener una personalidad ansiosa con un episodio de ansiedad puntual. Siempre se había asumido su equivalencia. El argumento hasta ahora era que ambos tipos de ansiedad se caracterizaban por facilitar el procesamiento de información negativa (miedo, malas noticias…). La primera, denominada ansiedad-rasgo, se corresponde con una característica de personalidad que señala cierta propensión a la inquietud y al desasosiego persistentes. La ansiedad-estado es una reacción emocional puntual, como respuesta a una situación o contexto estresante. Por tanto, tiene una naturaleza más inmediata y menos duradera.

Investigadores del Departamento de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento de la Universidad de Granada han analizado los efectos de una y otra. Los resultados, publicados en ‘Psychological Science’, muestran que, en ambos casos, se reacciona de modo distinto a cómo sería de esperar con una actitud más serena y tranquila, pero la reacción es diferente si la ansiedad se asocia al rasgo o al estado.

Dos subtipos, dos afectaciones

Para establecer si había diferencias de reacción en los dos tipos de ansiedad, los investigadores trabajaron con cuatro grupos: participantes con altos y bajos niveles de ansiedad-rasgo y otros dos grupos a quienes indujeron previamente un estado de ansiedad elevado o un estado afectivo positivo. Los resultados revelaron respuestas diferentes respecto a la atención. Los participantes con ansiedad-rasgo destacaron por un déficit en el funcionamiento de la red de control cognitivo, encargada de la resolución de conflictos y el control voluntario de la acción. Estas funciones están relacionadas con el córtex prefrontal (área asociada con la función de pensar sobre el futuro, hacer planes y realizar acciones).

Los participantes con ansiedad-estado alcanzaron índices superiores de alerta y orientación, relacionados con las redes de atención más influidas por los procesos de análisis del estímulo. Además de aportar las primeras evidencias sobre las diferencias de estos dos tipos de ansiedad al modular los procesos de atención, el trabajo también pone de manifiesto que esta variación se da en circunstancias que no requieren procesar la información afectiva.

Los investigadores creen que esclarecer esta disociación es muy interesante para desarrollar terapias que permitan a los pacientes con problemas de ansiedad desarrollar una mayor capacidad para controlar su comportamiento. Se les enseñaría a fortalecer mecanismos que les centren en las demandas de la situación y prescindir de cualquier elemento de distracción.

Estrecha relación

Las ansiedades rasgo y estado están íntimamente relacionadas. Una persona con un nivel de ansiedad-rasgo bajo puede mostrar reacciones de fuerte ansiedad ante situaciones precisas, como un examen; una persona con un nivel elevado de la misma, por regla general, tiene una ansiedad-estado también alta y se sentirá nerviosa no sólo ante un examen, sino en muchas otras situaciones. Muchos especialistas aseguran que la ansiedad-rasgo subyace en numerosos trastornos de ansiedad. Tiene una importante carga genética y se considera que podría estar implicada en una mayor vulnerabilidad para padecer trastornos de ansiedad y de depresión.

Para algunos autores, la manifestación más pura de un nivel elevado de ansiedad rasgo es el Trastorno de Ansiedad Generalizada. La mayoría de las personas que sufren este problema aseguran tener una personalidad ansiosa. Entre los principales síntomas del Trastorno de Ansiedad Generalizada destacan: dificultad para concentrarse o para controlar la preocupación (a menudo, excesiva), sudoración, palpitaciones, dificultad para respirar, síntomas gastrointestinales, fatiga, irritabilidad, tensión muscular, dolores de cabeza, temblores, inquietud y alteraciones del sueño.

CHICAS, ANSIEDAD Y MATEMÁTICAS

Varios estudios han constatado que la actitud del sexo femenino ante las matemáticas no es la misma que la del sexo masculino. Esto se debe a la ansiedad. Debido a la sensación de tener que demostrar “algo más” que su homólogo del sexo masculino, muchas profesoras viven las matemáticas con angustia. Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Chicago (EE.UU.), publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, constata que las maestras de la escuela elemental que sienten ansiedad ante la asignatura, a menudo, pasan el estereotipo a sus estudiantes chicas, que rinden entonces menos que los chicos.

Al inicio de los experimentos, los logros en matemáticas no estaban asociados con la ansiedad de la profesora. Sin embargo, al final del año escolar, cuanto más nerviosas se mostraban, más probable era que las chicas, pero no los chicos, creyeran en la siguiente idea: los chicos son buenos en matemáticas y las chicas son buenas en lectura. Y durante las siguientes pruebas de matemáticas, los investigadores descubrieron que las chicas que aceptaban este estereotipo rendían peor que las jóvenes que no lo hacían.

Este estudio concuerda con un trabajo elaborado por investigadoras de las universidades estadounidenses de Villanova, Wisconsin y California, que concluye que en países con más equidad de género hay también más equilibrio entre los niveles de matemáticas. Las investigadoras explican que los estereotipos sobre las capacidades de las mujeres generan distintos niveles de confianza en sí mismas, así como ansiedad en las niñas.

http://www.consumer.es/

Herbalife: Trabajo Horario Parcial

Estrés Postraumático: Fenomenología y Epidemiología Clínica

Written by sicologia siquiatria on Tuesday, February 23rd, 2010 in Sicologia - Siquiatria.

Salud  por Jose Luis Pereyra Comentar
Publicado 15 de Febrero de 2010

Los trastornos por consumo de sustancias, en particular, el abuso y la dependencia en el sistema nervioso central (SNC), son comunes en pacientes con trastorno de estrés postraumático (TEPT). Este artículo revisa aspectos clínicos, epidemiológicos y los estudios neurobiológicos de interés para el problema de trastorno de estrés postraumático y los trastornos comórbidos por uso de sustancias y se discute las implicaciones clínicas de estos hallazgos.

Introducción:

El trastorno de estrés postraumático se desarrolla en algunas personas después de la exposición a un acontecimiento traumático grave. El diagnóstico del DSM-IV de TEPT se compone de los síntomas en tres grupos: la participación de 1) volver a experimentar los síntomas, incluyendo recuerdos intrusivos del trauma que se desencadenan por la exposición a las señales que simbolizan el trauma, los síntomas de evasión, que incluyen disminución en las actividades y evitar la pensamientos, personas, lugares y recuerdos relacionados con el trauma, y 3) síntomas de excitación, que incluyen la dificultad para dormir, irritabilidad, dificultad para concentrarse, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto.

A pesar de que la intoxicación y los síntomas de abstinencia varía en las sustancias de abuso, todo uso de sustancias comparten características fundamentales en este tipo de trastornos. Se caracterizan por un patrón desadaptativo de sustancias que conlleva el incumplimiento de trabajo, la escuela o el hogar obligaciones, problemas legales y de sustancias relacionadas con los problemas interpersonales. La dependencia de sustancias incluye además la tolerancia, el síndrome de abstinencia tras el cese de uso, los esfuerzos infructuosos para controlar el uso y el uso continuado de sustancias a pesar de estar relacionado con problemas físicos o psicológicos.

Las personas con TEPT tienen tasas elevadas de trastornos psiquiátricos concomitantes. Estudios de veteranos de guerra y civiles con PTSD han demostrado que, entre los hombres con trastorno de estrés postraumático, el abuso o dependencia del alcohol es lo más común que produce los trastornos, seguido de la depresión, trastornos de ansiedad, trastorno de conducta y abuso de sustancias no alcohólicas o la dependencia . Entre las mujeres con trastorno por estrés postraumático, las tasas de depresión concomitante y otros trastornos de ansiedad son más altos, seguido por el abuso y dependencia de alcohol. Los altos índices de comorbilidad del trastorno de estrés postraumático y los trastornos por consumo de sustancias se notificaron los primeros por estudios relacionados con la guerra, en la que el 75% de los veteranos de guerra con vida PTSD también cumplieron con los criterios de abuso o dependencia del alcohol.

Entre la población civil, las estimaciones de la prevalencia de los trastornos por uso de sustancias en vida han oscilado entre 21,6% a 43,0% en personas con trastorno de estrés postraumático, en comparación con el 8,1% a 24,7% en personas sin trastorno de estrés postraumático. Del mismo modo, entre los que abusan de sustancias en la población general, la tasa de notificación de trastorno de estrés postraumático es de 8,3%. Las tasas de estrés postraumático parecen ser mayores entre los pacientes en tratamiento con hospitalización por abuso de sustancias (hasta el 42,5%) y entre las mujeres embarazadas en tratamiento residencial para el abuso de sustancias (62%). Las encuestas de adolescentes dependientes de sustancias también han encontrado tasas de TEPT de hasta el 19,2%.

Los pacientes con TEPT y un trastorno por uso de sustancias tienen tasas significativamente más altas del eje I y los trastornos comórbidos II, los problemas psicosociales y médicos, sustancias o alcohol las admisiones relacionadas con hospitalización y la recaída por el uso de sustancias, en comparación con los pacientes que el uso de sustancias no es complicado por trastorno de estrés postraumático. Además, los pacientes con trastorno de estrés postraumático y los trastornos por consumo de sustancias tienden a sufrir los síntomas más graves de TEPT, en particular los de la prevención y grupos de síntomas de excitación, que los pacientes con TEPT solo. Por el contrario, un estudio longitudinal de los pacientes con estrés postraumático y un trastorno comórbido por uso de sustancia ha encontrada en 6-meses después del tratamiento de seguimiento que los pacientes cuyos síntomas de TEPT había remitido informes por el uso de sustancias significativamente menor que los pacientes con TEPT incesante.

Referencias:

ajp.psychiatryonline
The American Journal of Psychiatry

http://www.revistainfotigre.com.ar/

Linea Directa Chile

Los pacientes de trastorno de ansiedad procesan las emociones de manera distinta

Written by sicologia siquiatria on Monday, February 22nd, 2010 in Ansiedad.


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Investigadores afirman que escáneres por IRM muestran actividad cerebral anormal

JUEVES, 18 de febrero (HealthDay News/DrTango) — Entre los que sufren la enfermedad mental común conocida como trastorno de ansiedad generalizada, un estudio reciente ha encontrado que el cerebro procesa las emociones en formas anormales.

Los autores del estudio afirman que la investigación podría ofrecer nuevos conocimientos sobre mejores tratamientos para las personas que sufren de ansiedad debilitante.

“Los pacientes experimentan ansiedad y preocupación, y responden de forma excesiva a los estímulos emocionales negativos, pero en realidad el motivo nunca ha estado claro”, aseguró en un comunicado de prensa el Dr. Amit Etkin, profesor asistente encargado de psiquiatría y ciencias conductuales de la Universidad de Stanford y ‘primer autor del estudio.

En el estudio, los investigadores administraron escáneres por IRM a 17 personas que sufrían trastorno de ansiedad generalizada, y a 24 personas sanas. Los investigadores deseaban comprender qué sucedía en los cerebros de los participantes a medida que sentían varias emociones.

Los autores del estudio encontraron que los cerebros de los participantes reaccionaban de forma distinta en algunas situaciones. Los hallazgos sugieren que la corteza prefrontal es anormal en las personas que tienen un trastorno de ansiedad generalizada y los investigadores piensan que ese conocimiento podría llevar a un mejor diagnóstico y tratamiento.

El Dr. Alan Schatzberg, autor principal del estudio, y presidente de psiquiatría y ciencias conductuales de la Universidad de Stanford, dijo en el comunicado de prensa que los hallazgos, publicados en la edición en línea de febrero de la revista American Journal of Psychiatry, podrían llevar a una mayor comprensión de la biología de la psicopatología, y cómo la gente responde a la psicoterapia.

http://healthfinder.gov/

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