Psicologia - Psiquiatria *

viernes, octubre 27, 2006

Ansiedad: enfermedad que puede llevar al consultorio

Es más que un estado anímico pasajero y puede llegar al infarto.

Estas enfermedades no se curan con palmadas en el hombro. Ni con frases como: tú eres fuerte, esto va a pasar, ten paciencia. Ni con agüitas y remedios caseros. Ni siquiera con paseos o salidas a bailar.

Porque la ansiedad es una enfermedad que nada tiene que ver con estados de inquietud, preocupaciones, afanes o esperas. Confieso yo misma haber estado confundida durante muchos años: lo que popularmente se conoce con ansiedad podría más bien asimilarse al estrés.

Por supuesto, existen distintos niveles de ansiedad. Es conveniente aclararlo: uno de ellos es una ansiedad cíclica, que se presenta en épocas determinadas. El ejemplo más claro: la tensión premenstrual que sienten numerosas mujeres días antes de la menstruación.

Otro de ellos es en sí la ansiedad severa, una enfermedad que afecta el Sistema Nervioso Central, que tiene repercusiones en todo el organismo, afecta todos los órganos y llega hasta a manifestarse con alteraciones cognoscitivas. Ninguna de estas es voluntaria.

Es tan importante la incidencia de la ansiedad en la población, en Colombia y en el mundo, y es tan devastadora, que bien podría casi ocupar un primer lugar en frecuencia de aparición, apenas superada por la depresión.

Se observa que el 40 por ciento de las personas que acuden a distintos consultorios médicos sufren de ansiedad, y sin embargo, ésta no suele ser detectada por los mismos médicos.

Para mejor entenderlo, y lograr una orientación adecuada, veamos lo que explica el doctor Jorge A. Forero Vargas, siquiatra, profesor universitario y presidente de la Asociación Colombiana de Siquiatría Biológica.

El doctor Forero fue invitado a dictar una conferencia a los cardiólogos reunidos en Cartagena, en cumplimiento del Congreso Colombiano de Cardiología. El tema: La ansiedad y las enfermedades cardiovasculares.

Sí, porque la ansiedad también repercute sobre la integridad del corazón y las arterias. Produce infartos y otros accidentes cardíacos aunque sería más apropiado recalcar que ejerce además sus mayores influencias perjudiciales sobre los sistemas gastrointestinal, endocrinológico e inmunológico, y sobre huesos y músculos.

Una persona enferma de ansiedad deambula entre consultorios, con una serie de achaques a cuestas, que ningún especialista resuelve porque no se originan en causas o daños orgánicos, y acaban siendo tratados por los siquiatras.

La ansiedad produce una mayor activación del eje hipotálamo, hipófisis glándula suprarrenal. Y esto conduce a una producción incrementada de adrenalina y noradrenalina.

El resultado es la elevación de la tensión arterial, el incremento de la frecuencia cardíaca y la inestabilidad eléctrica del corazón.

Por esto, llegan las arritmias y con ellas un riesgo grande de muerte súbita.

También la hipertensión arterial, al aumentar la frecuencia cardíaca, lleva a una mayor exigencia de oxígeno. Sin embargo, como las arterias están dilatadas, necesariamente se ha producido una disminución en el suministro de oxígeno y esto lleva a una isquemia importante y al infarto.

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jueves, octubre 26, 2006

El Bupropión de liberación sostenida, la sertralina o la venlafaxina de liberación retardada

Introducción y objetivos

El trastorno depresivo mayor (TDM) se relaciona con una elevada morbilidad y mortalidad. Aún no se halló un tratamiento único y efectivo, por lo cual en general se requiere una segunda intervención, que puede consistir en el agregado de otro agente o en el cambio por otro fármaco.

En un estudio previo se evaluó la eficacia y la tolerabilidad de varios tratamientos antidepresivos ambulatorios, y se realizó en pacientes en los cuales el cuadro depresivo no remitió o que no toleraron el tratamiento con el inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) citalopram u otros tratamientos subsecuentes. En general, los ISRS son los primeros fármacos que se administran debido a su baja toxicidad y a que son bien tolerados. En varios estudios se evaluó la eficacia de al menos 2 agentes luego del fracaso terapéutico con un ISRS. Los índices de respuesta son variables al cambiar un ISRS por otro, por un agente de otra clase o por antidepresivos de acción dual.

En el presente estudio, los autores compararon la respuesta al cambio de droga por bupropión de liberación sostenida (BLS), sertralina (SRT) o venlafaxina de liberación prolongada (VLP). El BLS no es un ISRS; sí lo es la SRT. La VLP, en cambio, tiene una acción dual, dado que inhibe la recaptación de serotonina y de norepinefrina.

El resultado del tratamiento se midió en términos de remisión, es decir, de ausencia de síntomas depresivos y de reducción de los mismo en al menos un 50% respecto del inicio. La remisión se relaciona con un mejor pronóstico y funcionamiento diario.

Pacientes y métodos

El presente fue un estudio aleatorizado del cual participaron pacientes adultos ambulatorios con diagnóstico de TDM sin síntomas psicóticos. Para maximizar la generalización de los resultados se aplicaron criterios amplios de inclusión y exclusión.

Todos los participantes recibieron citalopram como primer tratamiento. Aquellos que no toleraron este agente o que no alcanzaron la remisión fueron elegidos para cumplir con la siguiente fase del estudio. La falta de remisión se definió por una puntuación mayor a 5 en el Quick Inventory of Depressive Symptomatology-Clinician Rated de 16 ítem (QIDS-C-16). La puntuación podía variar entre 0 y 27, un puntaje mayor indicaba mayor gravedad de los síntomas.

Los pacientes fueron alentados para aceptar 4 opciones de cambio de tratamiento, incluida la terapia cognitiva, o el agregado de una segunda estrategia terapéutica. No obstante, para imitar la práctica habitual, se les permitió rechazar algunas opciones. Sólo se incluyeron en este análisis aquellos grupos terapéuticos con un número suficiente de pacientes. La comparación principal se efectuó entre las 3 opciones de cambio de fármaco, es decir, BLS, SRT o VLP y entre las 2 estrategias de potenciación. En este estudio sólo se discutirá el cambio de fármaco.

El objetivo del tratamiento consistió en alcanzar la remisión sintomática, que se definió por una puntuación en el QIDS-C16 < 5. El citalopram fue suspendido sin un período de reposo farmacológico o de disminución progresiva de la droga. Las dosis diarias de BLS aumentaron desde 150 mg durante la primera semana hasta 400 mg. Respecto de la SRT, las dosis diarias fueron de 50 mg al inicio del tratamiento hasta llegar a 200 mg en el día 63. En cuanto a la VLP, la dosis diaria inicial fue de 37.5 mg durante la primera semana, de 75 mg durante los días 8 a 14 y se aumentó hasta llegar a los 375 mg desde el día 63 en adelante. De todos modos, las dosis se ajustaron a las necesidades de cada paciente.
Se prescribieron fármacos concomitantes como anticonvulsivantes, estimulantes y otros antidepresivos. Fueron permitidos los tratamientos necesarios para el manejo de alguna otra condición clínica o de los efectos adversos de los fármacos incluidos en el protocolo.
Al inicio del estudio se recavó información descriptiva sobre los pacientes. Se efectuó un examen clínico general y se evaluó el funcionamiento global, los trastornos psiquiátricos coexistentes y las características de los síntomas, incluida la gravedad de la depresión.

El resultado principal, es decir, la remisión sintomática, se evaluó dentro de los 5 días de ingreso al estudio y al finalizar el mismo. Se aplicó la Hamilton Depression Rating Scale de 17 ítem (HRSD-17). La remisión se definió con una puntuación total < 7. Además, se aplicaron el Frecuency, Intensity, and Burden of Side Effects Rating (FIBSER) y el Quick Inventory of Depressive Symptomatology-Self Report (QIDS-SR-16) en cada visita. Según el QUIDS-SR-16, la remisión se definió con una puntuación total < 5 al final del estudio y la respuesta mediante una reducción del puntaje de un 50% o más.

Resultados

Sólo el 1.5% de 1 439 pacientes aceptó recibir alguno de los tratamientos incluidos en la segunda etapa del estudio. El 25.6% incluyó la terapia cognitiva entre los tratamientos aceptables. Finalmente, participaron 727 pacientes, de los cuales 239 recibieron BLS, 238 fueron tratados con SRT y 250, con VLP.

Los episodios depresivos índice se definieron como recurrentes en el 75.7% de los pacientes, de inicio temprano en el 37.2% o crónicos en el 27%. Las características de los pacientes que iniciaron el estudio y de aquellos que pasaron a la segunda fase fueron similares. De los 727 pacientes, el 56% no toleró el tratamiento con citalopram. Los resultados fueron similares para los 3 grupos terapéuticos, sin diferencias en cuanto a los trastornos psiquiátricos simultáneos.

En cuanto a las características del tratamiento, los 3 fármacos fueron administrados durante un período considerable y en dosis adecuadas. El 32.8% de los pacientes tratados con VLP recibió más de 225 mg diarios.

De acuerdo con la HRSD-17, los índices de remisión no difirieron entre los grupos de manera significativa. Los porcentajes fueron del 21.3% para el BLS, del 17.6% para la SRT y de 24.8% para la VLP. Tampoco se hallaron diferencias respecto de los índices de respuesta según el QIDS-SR-16, los índices de remisión o el porcentaje de disminución en la puntuación del QIDS-SR-16. El tiempo para alcanzar la remisión o la respuesta fue similar para los 3 grupos. Los pacientes tratados con BLS que alcanzaron la remisión requirieron 4 semanas en promedio, mientras que los que recibieron SRT tardaron 5.9 semanas y aquellos tratados con VLP, 6 semanas en promedio.

Los efectos adversos fueron similares para los 3 grupos. No se hallaron diferencias en cuanto a la proporción de pacientes que presentaron algún efecto adverso psiquiátrico grave. No obstante, se detectó una diferencia en cuanto a la distribución de la frecuencia de estos efectos. Ningún paciente se suicidó durante el estudio; sin embargo, 4 individuos fueron hospitalizados por presentar ideación o intentos de suicidio.

Discusión

La mayoría de los pacientes optó por el cambio o la potenciación de su tratamiento. Pocos escogieron ambas opciones, elección poco común en la práctica habitual. En cuanto al cambio de fármaco, aproximadamente 1 de cada 4 pacientes cuyo cuadro no remitió con citalopram o que no toleraron los efectos adversos de esta droga, logró la remisión de los síntomas mediante el tratamiento con BLS, SRT o VLP.

No se hallaron diferencias entre los 3 grupos en cuanto a los índices de remisión, de respuesta, al tiempo requerido para lograr una respuesta al cambio en las puntuaciones de QUID-SR-16, a los efectos adversos graves o a la tolerabilidad del tratamiento. De acuerdo con los resultados de la escala HRSD-17, no se hallaron diferencias en la remisión entre los pacientes que toleraron el tratamiento con citalopram y los que no lo hicieron. Los hallazgos pueden generalizarse para la mayoría de los pacientes ambulatorios adultos con TDM sin síntomas psicóticos.

Los índices de respuesta y de remisión fueron más bajos que aquellos informados en estudios abiertos; sin embargo, en general, estos estudios incluyeron pacientes con cuadros depresivos no crónicos, con pocas enfermedades médicas o psiquiátricas y que fueron tratados en centros de investigación.

En comparación con la estrategia de potenciación del tratamiento, los índices de remisión de acuerdo con la escala HRSD-17 fueron menores. Sin embargo, los individuos que recibieron esta estrategia de tratamiento obtuvieron resultados diferentes con el tratamiento con citalopram. Los pacientes analizados en el presente estudio tuvieron mayores índices de intolerancia y un menor beneficio con la administración de citalopram.

Los índices de remisión hallados fueron bajos pero clínicamente significativos. Esto probablemente no se deba a la dosis o a la duración inadecuada del tratamiento; sin embargo, la dosis de VLP no concordó con el máximo de 375 mg diarios recomendado.
El tratamiento con SRT fue bien tolerado, aunque el 56% de los pacientes no sobrellevó previamente el citalopram. Por lo tanto, la intolerancia o la falta de eficacia de un ISRS no tendría las mismas consecuencias que para otro inhibidor del mismo tipo, como se considera habitualmente. En consecuencia, el cambio por un agente de la misma clase o de una clase diferente son opciones válidas.

Según diversos análisis, la remisión sería levemente mayor con venlafaxina que con los ISRS utilizados como primera opción terapéutica. En ningún estudio, señalan los autores, se comparó la administración de venlafaxina con otro agente como segunda opción terapéutica. Según los resultados del presente estudio, no se detectaron índices de remisión más elevados con VLP en comparación con los agentes más selectivos entre los pacientes en los cuales fracasó el tratamiento con citalopram.

En cuanto a las limitaciones de la comparación realizada se mencionan la falta de un control con placebo y la administración de la droga de forma abierta. Sin un grupo de referencia no se puede asegurar la efectividad específica de alguno de los tratamientos.

En resumen, entre los pacientes que no toleraron el tratamiento inicial con un ISRS o que no respondieron adecuadamente al mismo, aproximadamente 1 de cada 4 individuos obtuvieron la remisión mediante la administración de BLS, SRT o VLP. Las 3 drogas resultaron similares en cuanto a eficacia y tolerabilidad. Estos hallazgos señalan la necesidad de tratamientos antidepresivos más efectivos.


Resumen objetivo elaborado por el Comité de Redacción Científica de SIIC, sobre la base del artículo original completo publicado por la fuente editorial.
Copyright © Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

 

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jueves, octubre 19, 2006

¿Padece usted de timidez o sólo una fobia social?

Una fobia que suele ser confundida con estados de timidez es la causa principal por la que muchas personas se ven imposibilitadas de formar un proyecto de vida o realizar actividades que le permitan integrarse a la sociedad, informaron hoy fuentes médicas.

La enfermedad que es muy poco conocida, aun en el ambiente clínico, se denomina Trastorno de Ansiedad Social y según expertos en su tratamiento afecta en el mundo a una de cada diez personas y muchos afectados ignoran las consecuencias que puede aparejarles.

El psiquiatra Alfredo Cia explicó que ese trastorno es una de las "fobias más comunes que impide la integración social de una persona y también es la menos diagnosticada porque, como ocurría hace diez años con el pánico, hay mucho desconocimiento sobre ella en la población en general y en el ambiente médico".

Cia, quien preside la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad (AATA), indicó que esa fobia social "suele ser confundida con la timidez y se caracteriza por el miedo a sentirse evaluado, juzgado o criticado en diferentes situaciones sociales o laborales".

El médico señaló que "son personas que se inhiben ante la presencia de los demás" y agregó que ese estado "puede manifestarse ante una situación determinada o, lo que es más grave, en todos los apectos de la vida".

"Hay a quienes la fobia se les manifiesta con un sumo temor a dar un examen, lo que le impide cualquier desarrollo académico y entonces comienzan a cursar carreras que dejan al momento de rendir una materia", agregó.

También señaló que hay otros casos, como quienes "no pueden manifestarseante una autoridad o que ante una entrevista de trabajo se bloquean, tiemblan y no pueden hablar correctamente para desarrollar todo lo que saben para un determinado puesto laboral".

Otros, siguió, "directamente no pueden integrarse a ningún grupo y se aislan al punto tal de no tener amigos o relaciones de pareja".

Cia precisó que "es una enfermedad que tiene, por un lado, un origen genético, y por otra parte tiene que ver el aprendizaje infantil y cómo fue educada una persona en su ambiente familiar".

Al respecto, mencionó casos de personas que tuvieron padres "muy restrictivos" y el trastorno "empieza a manifestarse en la adolescencia".

El tratamiento del paciente es psicoterapéutico, sostuvo y agregó que una vez que es diagnosticado el trastorno de ansiedad se busca armar grupos de pacientes en donde se simulan situaciones que "después deben trasladarla a la vida cotidiana, para perder el temor al otro".

El especialista destacó la importancia de llegar a una consulta con un profesional adecuado, porque "solamente llegan a ser tratados uno de cada 20 pacientes, no sólo por el desconocimiento que hay sobre el tema, sino porque la característica de estas personas es que son inhibidas y muchas veces tienen miedo de preguntar al médico".

Especialistas de la AATA iniciaron una campaña de detección de casos de trastornos de ansiedad social, que se extenderá hasta el 10 de este mes.

Esta iniciativa comprende ciclos de conferencias gratuitas y la implementación de la línea 0-800-555-0-800 para orientación y diagnóstico de las personas que creen que padecen trastornos de ansiedad.

Las personas podrán asesorarse sobre el problema y las posibilidades de cambio que la detección de la fobia puede brindarles, para mejorar su calidad de vida, y recibir información educativa para ampliar sus conocimientos sobre el trastorno.

El ciclo de conferencias se realizará mañana y el 9 y el 16 próximos, de 19 a 21, bajo el nombre "Dudas, preguntas y respuestas sobre la Ansiedad Social y la Timidez", en el salón Canciller del Hotel Bauen Suites, en Corrientes 1856, de Capital Federal.

 

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domingo, octubre 08, 2006

En las sociedades occidentales, entre un 10 y un 15% de la población sufre trastornos de personalidad

Entre la población carcelaria, el índice alcanza al 50-78 por ciento de las personas, según el sexo.


Guadalajara, 7 octubre 2006 (mpg/azprensa.com)

Los trastornos de la personalidad afectan a entre un 10 y un 15 por ciento de las personas que viven en las sociedades occidentales. Estas patologías incrementan su incidencia hasta el 50 por ciento entre la población femenina encarcelada y al 66-78 por ciento de los hombres en esa situación. Estos datos han sido aportados Juan Santos, profesor de Neuropsiquiatría Forense de la Universidad de Cardiff, (Gran Bretaña), ponente del XV Congreso Nacional de Psiquiatría Legal, que se está celebrando en Guadalajara.

El doctor Santos explicó que este tipo de patologías se definen como “alteraciones de la manera de ser de la persona, que causan sufrimiento a uno mismo y a los demás” y que son la enfermedad psiquiátrica “más común y frecuente”. Así mismo, dijo que las personas que padecen estos problemas son “más propensas a sufrir todo tipo de trastornos psiquiátricos: ansiedad, depresión, etc., así como conductas violentas o impulsivas, razón por la cual las implicaciones legales de los mismos son de gran relevancia”.

Durante su ponencia, el experto denunció la “falta de recursos, servicios y personal que, en el ámbito de la salud mental, caracteriza a la sanidad española” y calificó negativamente el progresivo cierre de hospitales psiquiátricos que se ha desarrollado en España en los últimos años, por no venir contrarrestado con la creación de soluciones alternativas, como integrar el enfermo en la sociedad, realizar un seguimiento domiciliario o creando residencias donde sea atendido de manera regular.


http://www.azprensa.com

 

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sábado, octubre 07, 2006

El diagnóstico temprano del trastorno bipolar alarga la esperanza de vida de estos enfermos

El trastorno Bipolar afecta a un 2% de la población mundial. En España lo padecen casi un 5% de la población y la mitad de ellas están sin diagnosticar, ya que muchas veces la enfermedad se confunde con la depresión


Madrid, 6 octubre 2006 (azprensa.com)

Con motivo del próximo “Día Mundial de la Salud Mental” que se celebrará el 10 de octubre, se ha inaugurado hoy en el centro comercial La Vaguada de Madrid la “I Campaña de concienciación social sobre Trastorno Bipolar”. Esta campaña, patrocinada por la Fundación AstraZéneca, nace con el objetivo de informar a la sociedad sobre la importancia de la detección precoz de esta enfermedad.

En la rueda de prensa de presentación de la campaña, el doctor Francisco Ferre, director de la Oficina Regional de Coordinación de Salud Mental de la Comunidad de Madrid, ha comentado que “en la Comunidad de Madrid ya son 40.000 las personas afectadas por esta enfermedad y cada año se detectan 1.500 nuevos casos. “

Por su parte del doctor Jesús Valle, Jefe de Internamiento del Hospital de la Princesa de Madrid, ha concretado que “en España el porcentaje de personas afectadas por el trastorno bipolar alcanza a casi el 5% de la población, a pesar de ello sigue siendo difícil el diagnóstico y en muchos casos se puede tardar hasta una media de 10 años en reconocer la enfermedad, por lo que campañas de concienciación como ésta son vitales.”

Según se ha reflejado en algunos estudios, un paciente bipolar diagnosticado en la veintena puede llegar a perder hasta 9 años de vida, 12 de salud y 14 de actividad laboral.

En palabras de Pilar García, presidenta de la Asociación Bipolar de Madrid, “con esta campaña se pretende dar a conocer la enfermedad del trastorno bipolar entre la sociedad, el apoyo social junto con el de la familia y amigos es clave para que la propia persona afectada acepte su diagnóstico.”

La mayor parte de las personas que padecen trastorno bipolar no lo sabe porque los síntomas de alarma suelen ser difíciles de detectar, y a veces se esconden tras la depresión que en algunos casos puede terminar en suicidios. Según Carlos Julio Moya, coordinador de programas de la organización Teléfono de la Esperanza “durante el año 2005 se recibieron más de 2.000 llamadas con contenido depresivo y posibilidades de suicidio, a fecha de hoy en 2006 ya son 1400 las llamadas con contenidos suicidas. De ellas el mayor número procede de la Comunidad de Madrid y dos de cada tres llamadas son de mujeres.”

Uno de los primeros actos de esta campaña dirigida a toda la población consistirá en la exposición fotográfica que ha realizado para este evento la artista plástica Isabel León, basada en su exposición “DOS PUNTOS DE VISTA”. La exposición podrá visitarse en el centro comercial La Vaguada (Madrid) del 5 al 11 de octubre. Además durante estos días se repartirá información sobre el trastorno bipolar, y estarán a disposición de quienes lo deseen, expertos en la enfermedad que informarán al público sobre las características, los síntomas y los tratamientos del trastorno bipolar.

Esta campaña de concienciación cuenta con la colaboración de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), la Fundación Mundo Bipolar, la Asociación Bipolar de Madrid, el Teléfono de la Esperanza, la Fundación AstraZéneca y el Centro Comercial La Vaguada.

Este centro comercial ha sido el lugar elegido para iniciar los actos de la "I Campaña de Concienciación Social sobre el Trastorno Bipolar" debido al compromiso demostrado con la sociedad en la defensa de los valores solidarios y los hábitos saludables, poniéndose al servicio de la misma y convirtiéndose en un centro de referencia a nivel nacional e internacional, que cuenta con 25 millones de visitas al año.

La enfermedad en cifras

El trastorno bipolar afecta en la actualidad a un 2% de la población mundial y ocupa el sexto lugar en la lista de enfermedades incapacitantes en todo el mundo entre personas de 15 a 44 años de edad. Esta patología es, además, una de las enfermedades mentales más costosas para pacientes, cuidadores y servicios sanitarios.

La edad más probable para el comienzo de la enfermedad está entre los 15 y los 19 años, si bien también es posible encontrar casos durante la niñez temprana o tan tarde como a los 40 ó 50 años.

¿Qué es el trastorno bipolar?

Se considera que una persona padece desórdenes bipolares si a lo largo de su vida ha sufrido depresiones profundas y al menos una vez ha pasado por un episodio de "manía" (por "manía" se entiende una conducta fuera de lo común de una persona que actúa de forma eufórica constantemente). En esos períodos la persona puede que incurra en enormes gastos o que compre cosas innecesarias. También se considera dentro de esta fase el aumento de la irritabilidad y la ausencia de sueño. Generalmente en la "manía" la personas con trastorno bipolar es incapaz de controlar su ritmo de pensamientos. Se dice que no conoce límites y desorbita su propia capacidad. La depresión es la otra cara del trastorno bipolar.

El trastorno bipolar es una enfermedad mental caracterizada por una alteración del estado de ánimo. Se presenta en forma de ataques o episodios de enfermedad que pueden ser de manía, caracterizada por una elevación patológica del humor e hiperactividad; de depresión, con tristeza o melancolía patológicas y, ocasionalmente, en forma de episodio mixto, consistentes en una mezcla de síntomas maníacos y depresivos.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta en este trastorno es que tanto los episodios como el propio curso de la enfermedad son farmacológicamente modificables, pudiéndose lograr en muchos casos un control completo de la enfermedad.


DATOS CLAVES SOBRE LA ENFERMEDAD

·Es la sexta causa más importante de discapacidad en todo el mundo, entre personas de 15 a 44 años de edad.

·El trastorno bipolar puede tardar más de 10 años en diagnosticarse.

·La detección temprana de la enfermedad es clave para controlar una patología que muchas veces se esconde tras la depresión.

·El paciente bipolar diagnosticado en la veintena pierde hasta 9 años de vida, 12 años de salud y 14 años de actividad laboral.

·El trastorno bipolar es, además, una de las enfermedades mentales más costosas para pacientes, cuidadores y servicios sanitarios.

·La edad más probable para el comienzo de la enfermedad está entre los 15 y los 19 años, si bien también es posible encontrar casos durante la niñez temprana o tan tarde como a los 40 ó 50 años.

·Personajes tan famosos como Ted Turner, creador de CNN, o el director de cine Francis Ford Coppola sufren trastorno bipolar. También sufrieron esta enfermedad personajes históricos como Ernest Hemingway o Wiston Churchill


EXPOSICION FOTOGRAFICA

Isabel León, artista plástica, es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Desde sus comienzos León trabajó con la fotografía y el cuerpo humano como tema central de su obra. En el año 2003 realizó una exposición en la que comenzó una reflexión sobre el ser humano y sus contradicciones. El proyecto realizado para la campaña de concienciación sobre el trastorno bipolar está basado en esta serie.

 

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miércoles, octubre 04, 2006

La mitad de las personas con depresión no está diagnosticada

Tan sólo una cuarta parte de estos pacientes recibe el tratamiento adecuado.


Madrid, 4 octubre 2006 (mpg/azprensa.com)

En torno al 10 por ciento de los españoles –unos cuatro millones de personas- padece depresión; una patología que la mitad de quienes la sufren lo desconoce, porque no está diagnosticada, y que tan sólo es tratada de manera correcta en un 25 por ciento de los casos, según afirmó Jerónimo Sáinz, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Esta situación supone “una paradoja trágica” para Sáinz, que es también jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, pues hay medios para tratar adecuadamente esta enfermedad. El especialista señaló los tratamientos con antidepresivos, que alcanzan una eficacia de alrededor del 70 por ciento. Y añadió: “Es una enfermedad que se puede curar”.

“Muchas veces el propio sujeto no tiene conciencia de que esté padeciendo una depresión y atribuye sus padecimientos a otras causas”; esta situación supone una de las causas de la falta de diagnóstico, según el presidente de la sociedad científica. Por este motivo, consideró fundamental el papel de Atención Primaria, que calificó de “punto crítico” para llegar al diagnóstico y posterior tratamiento de las personas que padecen esta enfermedad.

Esta relación entre los niveles asistenciales en torno a la detección y diagnóstico de la depresión se pone en evidencia en el manifiesto público que han hecho de manera conjunta las sociedades de Atención Primaria semFYC, SEMERGEN y SEMG, así como las de Especializada de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica, en conjunto con la Confederación de Familiares de Enfermos Mentales y la Alianza para la Depresión, en el que abogan por un entorno asistencial de Atención Primaria apropiado, que permita el tiempo necesario para realizar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de este tipo de pacientes.

 

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martes, octubre 03, 2006

Por qué la gente se deprime más

En el Congreso Mundial de Estados Depresivos que culminó la semana pasada se presentaron diversos métodos para detectar y luego tratar este mal que afecta al 12% de la población. Uno de los disertantes describió, en diálogo con Hoy, tres motivos centrales que desembocan en los actuales cuadros


Entre el 10 y 12% de la población es depresiva. ¿Por qué? Hay diversos factores que desencadenan en esta

situación tan propia de la sociedad actual. Según el doctor Jorge Luis Ronver, especialista en psiquiatría y psicología médica y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), hay tres razones fundamentales que se combinaron para que esta patología, antes desconocida, esté tan arraigada.

“Existen más y mejores mecanismos de diagnósticos para reconocer cuadros depresivos. Antes era bochornoso considerarse deprimido, mucha gente emparentaba el problema con la debilidad de carácter y no lo daba a conocer. Era común escuchar casos de me falta personalidad. Hoy la situación cambió; existe otra mirada y mayor conciencia del problema”, detalla el profesional en diálogo con Hoy.

La segunda razón, para Ronver, lo constituye “el hecho de que la gente vive más. La depresión aumenta según pasan los años. En los mayores de 75 años la incidencia de la enfermedad se da en el 20% de la población por

Dos motivos esenciales: el déficit y desequilibrio en los neurotransmisores y las pérdidas vitales, fallecimiento del esposo o esposa, que muchas veces derivan en la soledad”.

El tercer fundamento “está vinculado con la sociedad actual, que es mucho más estresante que décadas pasadas. Hay más competencia y mayores exigencias”, dice Ronver, que la semana pasada fue uno de los disertantes en el VI Congreso Mundial de Estados Depresivos, que se realizó en la ciudad de Mendoza.

La incidencia

La depresión afecta aproximadamente al 12% de la población mundial y se calcula que para 2020 podría ser la segunda causa de discapacidad en el mundo. En Argentina, puede estimarse que el trastorno depresivo mayor afecta a unas 4 millones de personas. Si bien existen diferentes formas clínicas de depresión, la más común es el trastorno depresivo mayor, que representa alrededor del 70 al 80% del total de las formas depresivas.

Los criterios de diagnóstico enfatizan los síntomas emocionales de la depresión, como la tristeza y la falta de interés, pero el trastorno depresivo mayor también está asociado a una serie de síntomas de ansiedad (irritabilidad, falta de concentración, fobias, alteraciones psicomotoras) y síntomas somáticos (falta de energía, dolores y mialgias, molestias digestivas, alteraciones del sueño, cambios en el apetito, alteraciones cardíacas). El trastorno depresivo mayor diagnostica por la presencia durante dos o más semanas de varios de estos síntomas en simultáneo.

En la actualidad, la falta de diagnóstico se traduce en 66% de pacientes que sufren de depresión pero que no solicitan tratamiento. Del 34% que sí consultan, el 65% lo hace al médico de atención primaria o clínico; y el 35% restante al especialista en salud mental. En este contexto, del 34% de pacientes con depresión que consultan al médico, sólo el 50% es diagnosticado correctamente y el otro 50% no, según diversos estudios, entre ellos uno realizado por el laboratorio Lilly.

El déficit

“En el Congreso -aporta Ronver- se presentaron diversos avances para detectar esta enfermedad; básicamente test de diagnóstico precoz, que permiten medir el déficit de neurotransmisores en diferentes partes del organismo, incluyendo el sistema nervioso central”.

A su vez, se mostraron nuevos antidepresivos que actúan sobre estos neurotransmisores con el objetivo de mejorar la disfuncionalidad existente para lograr el ansiado equilibrio. Así, podría desaparecer una enfermedad tan típica de los tiempos que corren.

Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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domingo, octubre 01, 2006

La Suicidiología, hoy

Es imprescindible el reconocer la relación entre el suicida y el delincuente, aunque aún más necesario sea reconocer que al estudiar este fenómeno se admita que el mismo no tiene un único mecanismo, pues, las interpretaciones que correspondientes al suicidio se hacen, bien pueden resultar en realidades que se llaman homicidios o accidentes, o actos suicidas, o amenazas subjetivas de suicidio, o abiertamente chantajes suicidas, porque las informaciones que posteriormente se obtienen son muy diversas.


La suicidiología, rama de la Tanatología moderna, es una ciencia nueva de mucho interés y de mucho campo que amerita un estudio especial en relación a los grandes asuntos medicolegales. Primero al definir el suicidio, luego en las formas básicas que éste adopta y, en tercer lugar, al estudiar las principales etiologías que ha puesto en evidencia la medicina legal, en particular.


El concepto de suicidio que engloba la suicidiología está íntimamente relacionado con los puntos de vista de la psiquiatría, psicología, sociología y estadística, ya que cuando mencionamos la acepción suicidio, de inmediato viene a la memoria un nombre que ha influido en una de estas áreas; y, porque la suicidiología desea adquirir su propio enfoque, y no que éste sea monopolizado por una ciencia o disciplina, en particular.


Concepto de suicidio. En principio, el suicidio es la muerte que sobreviene tras una conducta autodestructiva auténtica o de autoeliminación; es necesaria la especificación, dado que existen actitudes autodestructivas que no tienen motivaciones suicidas, y no son, por lo tanto, suicidio consumado. No estudiamos aquí la conducta suicida, sino el acto mismo, como una forma de muerte violenta, de gran valor medicolegal.


En ese sentido, debemos valorar definiciones de Émile Durkheim, cuando lo define diciendo: «se llama suicidio, a toda muerte que resulte, mediata o inmediatamente, de un acto, positivo o negativo, realizado por la víctima misma»; el profesor Karl A. Menninger, en su obra El hombre contra sí mismo (1952), ha popularizado la idea de que todo suicidio constituye un “homicidio de sí mimo”, estableciendo que «es una muerte en la que se combina en la misma persona el asesino y el asesinado»; y que en todo acto suicida se necesitan, propiamente dicho, tres elementos internos: «el elemento de muerte, el elemento de matar y el elemento de ser matado» También consideramos lo expresado por Shneidman, cuando dice: «El término “suicidio” se define como “el acto humano de autolesionarse con la intención de acabar».


Tipos de suicidio. Dentro de la sociología de É. Durkheim se reconocen:

1. El suicidio altruista, en el que el individuo siente que le ha fallado a la sociedad por lo que decide suicidarse, como en el caso de los harakiri;

2. El suicidio egoísta en donde al no tener relaciones afectivas siente que su muerte no será tomada en cuenta por nadie; y


3. El suicidio anómico, uno de los más frecuentes en esta época, y donde el individuo se siente seguro en sus relaciones pero un día todo es inseguro e incierto por lo que sufre de frustración y así puede llegar a cometer el acto.

Dentro del plano psicológico los factores serían conductas esquizofrénicas, paranoides, demencias, y conductas dependientes e imitativas las que se convertirían en suicidios.


Etiología de los suicidios. La base para una etiología medicolegal de los suicidios depende de que aceptemos que el acto suicida comprende un conjunto de acciones situada necesariamente entre la voluntad y la intencionalidad, entre la imputabilidad y la culpabilidad del agente. En ese sentido es que se habla de modalidades del suicidio, que son de gran valor para el médico forense. Entre estas categorías debemos citar:


1) El consumando o suicidio: Ha realizado ya el acto autodestructivo, tendiendo en cuenta conciencia del hecho.


2) El suicidio no consumado: El sujeto posee la conciencia real de lo que intenta hacer, y es detenido por la responsabilidad que implica la tentativa de la comisión del acto suicida.


3) El chantaje suicida: no es una acción suicida real, sino donde se utiliza el símbolo del suicidio para conseguir uno o más fines.


4) Amenaza real de suicidio: Esta forma de presión sobre los demás está determinada por la imprecisión o la confusión, o la indecisión, y la conciencia cambiante del sujeto que lo emplea como una formad de autoagresión.

5) Acción suicida frustrada: Es cuando el sujeto ha recurrido al suicidio, y sin que él despliegue acción alguna, le salvan la vida.


6) Pseudosuicidio: Se admite cuando el sujeto hace uso accidental de medios suicidas, o cuando de forma deliberada el sujeto sabe que no va a morir, utiliza fórmulas suicidas, dando a conocer el hecho en forma directa o indirecta.

7) Intención auténtica de suicidio: En este caso se comunica la intención suicida, aunque no se desarrolla la acción antisuicida.


8) Acto suicida con ejecución indirecta: Se produce cuando un sujeto con una intención suicida, provoca o logra que otro lo elimine.


9) Ideación suicida: Es la idea de suicidarse en momentos en que surge una situación o ruptura trágica. La ideación suicida es elaborada por el sujeto en relación al acto suicida.


Todos estos temas son imprescindibles para que se introduzcan otros como la autopsia psicológica, que es la caracterización retrospectiva de la personalidad y la vida de una persona ya fallecida, utilizando por supuesto un método indirecto o diferencial, se trata de obtener información del occiso a través de terceras personas que en vida lo conocieron íntimamente. Ya me referí a ella en el caso Daniel Martich, pero no fui entendido.

 

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